Volví a Someter a mi ex

Con una empalmada de campeonato y la zorra de mi ex dispuesta a todo. La desate y aproveche para quitarla por completo el vestido, dejarla totalmente desnuda y con los ojos vendados mientras me acercaba al maletero a coger la mochila que había preparado y revisado días antes

Empecé con las típicas fantasías adolescentes, pero iban tomando un camino más “especial”, camino que me lleva a contaros experiencias de mi vida.

Siempre fantaseando y teniendo relaciones vainilla… mientras mi interior empezaba a pedir más. Pero yo en ese tiempo estaba con Lara (actualmente mi ex) y llevábamos juntos 2 años y aunque nuestras relaciones eran ardientes, les faltaba ese toque picante que yo esperaba.

Comencé a investigar por internet “como convertir a mi novia en sumisa” y observe diferentes foros que comentaban experiencias que me propuse llevar a la práctica.

Mi plan iba perfectamente y ya la tenía como yo quería una mujer sumisa dispuesta a obedecerme sin pensar en las consecuencias.

Pero un día todo cambio y nos distanciamos, hasta que hace unas semanas tras 3 años sin estar en contacto me llamo. Volvimos a entablar una relación de amistad que poco a poco iba subiendo de nivel hasta que una noche que hablábamos por WhatsApp recordábamos antiguas experiencias que nos hicieron plantearnos el quedar un día.

Ella actualmente vivía en Madrid pero no era ningún impedimento acercarse a pasar un fin de semana conmigo. Y yo ya tenía planeado que hacer con ella.

Quedamos un viernes por la tarde, yo ya la había mandado instrucciones por WhatsApp de cómo debía ir vestida, soy un clásico en este tema así que nada mejor que minifalda, un tanga para tener un fácil acceso y la parte superior sin sujetador. Aunque ella tiene unos pequeños pechos, son muy apetecibles.

Mientras estaba esperando su llegada en la estación de Autobuses, me iba poniendo nervioso, hacía mucho que no veía a la mejor perra que he usado en años.

Llego a la hora exacta que habíamos quedado y para mi sorpresa traía un vestido negro de tirantes que la llegaba un poco por encima de la rodilla. Nos saludamos y nos sentamos. Conversamos unos minutos hasta que la saque un pequeño sobre con una nota, en ella la decía q fuese al baño se quitase el tanga y se pusiese el huevo vibrador que yo acababa de dejar en la mesa. Sin decir una sola palabra cogió el huevo, se levantó y se dirigió al baño.

Yo aproveche y me levante hacia la barra y me dispuse a pagar mientras ella salía, pero no tardo ni tres minutos cuando estaba a lado mío entregándome su tanga sin pedírselo. Estaba encharcado.

Decidí movernos para poder disfrutar con ella, que además quería hacerla sufrir un poco por el tiempo que me privó de su uso.

Fuimos a recoger mi coche, por suerte ya era casi de noche, nuestra charla había durado más de lo que esperaba, y podría usar la oscura noche para mis juegos.

Al llegar al coche la abrí la puerta del copiloto y la hice sentarse, mientras encendía el huevo vibrador. Parecía que estaba extasiada solo con la vibración, y aproveche para atar sus manos por detrás del asiento. Mi casa se encuentra a una hora de la capital, así que tenía tiempo para jugar con el mando del huevo vibrador. Habíamos entrado ya en la autovía cuando decidí bajarla el vestido y dejar sus pequeños pechos al aire. Yo seguía conduciendo mientras veía a la zorra de mi ex mordiéndose los labios, imagen que me incitaba a pellizcar los pezones de sus pechos. Paré unos kilómetros adelante en un área de servicio para poder vendar sus ojos y poner unas pinzas en sus pezones. Que imagen mi ex atada en el asiento de mi coche con las tetas fuera mientras están pinzadas y su coño vibrando con un huevo dentro. Me contuve porque aun con ganas de usarla allí mismo preferí aguantar a ir a un lugar más tranquilo. Un bosque que estaba a unos 7 km.

Puse dirección al mismo y en 5 min allí estaba. Con una empalmada de campeonato y la zorra de mi ex dispuesta a todo. La desate y aproveche para quitarla por completo el vestido, dejarla totalmente desnuda y con los ojos vendados mientras me acercaba al maletero a coger la mochila que había preparado y revisado días antes. La cogí y nos dirigimos al interior del bosque. Mientras andábamos me pregunto que donde íbamos que esa no era mi casa, que alguien nos podría ver, pero solo la respondí que estábamos en un lugar apartado y que se callase. Obedeciendo sin problemas. Llegamos a un pequeño claro que conozco y que en la noche es un lugar perfecto para mis juegos. La ate junto al primer eucalipto que se encuentra al entrar dejando su espalda pegada contra el mismo.

Para inmovilizarla por completo abrí sus dos piernas atando una a cada árbol que se encontraban a ambos lados de Lara. Era mi turno, podía vengarme al fin del plantón que me dio esta zorra.

Quite el huevo  vibrador y las pinzas de golpe. Momento que Lara aprovecho para soltar un grito de dolor. Como no me gusto la puse una bola en su boca.

Empecé a morder su cuello hasta llegar a sus pezones, donde les mordía suavemente y apretándoles cada vez más, si me cansaba se los pellizcaba hasta que veía que la dolía. Rojos como me gustan y erizados. Seguía mordiendo y aproveche una pausa para poner unas pinzas en su coño.

La solté de sus brazos y la hice ponerse de rodillas mientras seguía inmovilizada por sus pies, una vez de rodillas la ate los brazos a los mismos arboles laterales evitando que se mueva. Solté la bola de su boca y metí mi polla de una sola estocada. Lara tenía arcadas pero la recordé que era una zorra y que estaba allí solo para mi disfrute. Seguí fallándome su boca durante minutos mientras veía como la costaba tragársela. Hasta que me entraron ganas de correrme y así lo hice,  echando toda mi leche por su cara. No se podía limpiar, ni falta la hacía, estaba perfecta, saqué mi móvil y la hice un bonito recuerdo fotográfico. Luego la amordace y la dejé ahí atada durante unos minutos mientras iba a un pequeño rio que teníamos a unos metros. Cogí agua del rio en un pequeño recipiente, pero no para limpiarla si no para mojar su cuerpo con esta agua fría.

La moje y fui a x el coche a coger un pequeño plug anal, al llegar la cambie de postura y la ate de forma que quedaba su culo expuesto hacia mi, atada alrededor del árbol con los brazos y apoyada en su pecho.

Metí el plug sin casi lubricación, en el fondo me gustaba hacerla sufrir y sé que a ella le encanta. Empecé a meter un par de dedos por su coño. Moviéndoles durante minutos para meter luego tres, estuve así hasta q conseguí meter mi mano por completo. Mientras Lara jadeaba y se quejaba, se encontraba en una mezcla entre dolor y placer. Retire su plug y empecé a follarla como la perra que era, tirándola del pelo y azotando su culo con todas mis fuerzas. Debí aguantar solo un cuarto de hora, y me corrí llenando su orificio de leche. La desaté y la hice limpiarme la polla. Al ver lo sucia que estaba la dije q la iba a limpiar que ahora volvía. Hice que iba al rio pero aproveche que estaba con los ojos vendado para mearla la cara mientras la decía que por zorra la limpiaba con mi meada. Ella sin ofenderse abrió su boca y se bebió todo el líquido que pudo. La desaté se metió al rio y nos dirigimos a mi casa, donde será mi criada durante el fin de sema.

Actualmente muchos fines de semana viene a servirme como si la vida le fuese en ello.