Por la mañana
No hay mejor despertar que estar a tu lado
Estaba soñando, es algo muy raro porque no me suele pasar a menudo. Solo estábamos tu y yo besándonos, nadie mas. Era delicioso besarte, no hacíamos nada mas, sin necesidad de respirar sin necesidad de pensar. Solo nuestros labios besándose. Recorría toda tu boca con mi lengua, al igual que tu a mi. Cada rincón cada parte cada espacio lo recorríamos una y otra vez, lo era el chocar de nuestras lenguas, lo cual era inevitable y elevaba nuestra excitación. Tu lengua se enroscaba en la miá como si fuera otra cosa, la miá se metía en tu boca una y otra vez, como si fuera otra cosa. Cuanto placer con sólo besarte. De repente paro ese sueño, y cuando estaba entrando en sueño profundo otra vez. Sentí una presión por todo mi cuerpo, como si tuviera algo encima mío. Pero no pude pensar en lo que era porque volvía a tener mi boca ocupada. Pero esta vez no era tu boca la que devoraba, sino algo mucho más pequeño y duro. Instintivamente lo lamí un buen rato notando que se ponía más duro y parado. Al final era como un botoncito. Queriendo saber lo que era lo mordí, más duro, más fuerte y más suave a la vez que lo lamia. Me cansé de ello y quedándome un momento con el entre mis dientes apretando fuerte. Tire de el pero lo único que conseguí fue que se esturara un poco de lo duro y parado que estaba. Finalmente lo chupe, lo chupe lo más fuerte que pude como un poseso, queriendo arrancarlo aún más fuerte de lo que lo había mordido y tirado de el entre mis dientes. Chupé tanto como pude, y descubrí una parte más blanda la que estaba pegado esa punta tiesa y parada. Así como vino de fue, de imprevisto. Pero inmediatamente volvió, no. No era el mismo. O si lo era, volvía a estar seco y sin saliva y blando. Pero no me importó. Me propuse ponerlo aún más duro que la vez anterior. Así que puse todo mi empeño en morderlo, pequeñas y fuertes o suaves mordiditas. Desde la base hasta la punta. La cual la atrapada entre mis dientes y daba rápidas lamidas de arriba a abajo como si lo estuviera puliendo. Tire varias veces de el hasta pararlo lo más posible. Me lo metí todo lo que pude en la boca. Y allí estaba otra vez esa base blanda y suave. Así que mi única opción era chuparlo y mamarlo enérgicamente, firme y recio pero despacio. Así estuve un rato. Pero la malicia me pudo. Con la boca puesta en esa zona blanda y suave, la mordí para agarrarla con mis dientes y se quedará en mi boca esa punta dura. Si antes quise saber que era, ahora quería atacarla. Y no se me ocurrió mejor opción que empujar la. Presione vigorosamente ese botón con mi lengua, como queriendo meterlo para dentro y desapareciera. Pero era tenaz y se mantenía allí. Por más que presionará con toda mi lengua. Lo empujaba hasta el fondo con la punta de mi lengua por una lado y por otro, pero seguía allí. Al final se rindió y desapareció de mi alcance... Volví a relajarme, pero apareciste de nuevo para besarme pero esta vez con más pasión y mucho más caliente. Me desperté, escuché un grito. Tenía los ojos vendados. No veía nada. Pero lo notaba todo. Estaba en mi cama pero no estaba sólo. Estaba boca arriba, lo cual me extraño ya que a mitad de la noche me di la vuelta. Seguía con la manta encima pero sólo sobre mi pecho, de cintura para abajo estaba descubierto. Mis bóxer negros y sudados, olían a sexo de la noche anterior. Los tenía a medio bajar y mis huevos grandes, hinchados llenos de semen otra vez, se habían quedado por enteros vacíos antes de dormirme, se encontraban está vez presionados por el elástico del bóxer. Mi polla obviamente estaba al aire (sólo la mitad ), grande y gruesa, caliente y dura, algo la rodeaba la apretaba, queriéndosela engullir y ordeñar. Una sensación intensa y muy placentera . Note más presión y mi polla penetró un poco más poniéndose más dura Ya sabía que me había despertado no era un grito. Era un gemido. Lo escuché de nuevo. Eran tus gemidos. Estabas encima mío. Mi putita se había despertado con ganas de polla, eres insaciable, no te valía que te hubiera destrozado el culo hace unas horas. Habías sido tu quien me había dado la vuelta.... Me lo podía imaginar casi todo. Seguramente después de darme la vuelta te colocaste encima mío. Restregando tu entrepierna con mi polla, que descansaba aún dentro de mis bóxer. Después te habrías deslizado había abajo. Por debajo de la manta, para seguir restregando tu cuerpo contra mi polla, la cual ya se habría puesto morcillona por tus roces. Me mordiste con malicia el tronco a través de la tela, lo sé porque más tarde vería la marca tus dientes en los bóxer, me los bajaste. Tu boca de putito me mamo la polla para terminar de ponerla dura. Sabía como te gustaba hacerlo a ti, y como me hubiera vuelto loco de haber estado despierto. Lamiéndola, por todos lados llenándola de saliva y quedándote con el sabor a sexo, semen, fluidos y sudor de la noche anterior. Esparciendo mis primeras gotas de presemen por toda la cabeza para después metértela entera en tu boca y chuparla como una puta. Cuando se acabó el sabor que vuelve loco a mi putito, seguiste engullendo mis más que lista polla con ansias, pero la querías más dura y más caliente. Lo máximo para clavarse más tarde en tu culito. Hasta que no llegó hasta tu campanilla, mi putito no quedo feliz. Mi zorrita tenía la boca llena de carne, con la que jugaba pasando su lengua de un lado para otro. Conseguiste tu premio y deje otra gota de presemen en tu garganta. Con mi putita satisfecha te la sacaste y te dedicaste a mis huevos, lamiedolos y metiendotelos en la boca sabiendo que más tarde de allí saldría tu premio para preñarte tu culo destrozado de putito cachondo. Eso lo sabía con certeza por que cuando desperté los noté mojados... Para empezar verdaderamente a violarme te levantaste pusiste la manta sobre mi regazo donde creíste que no te molestaba. Y se acomodaste sobre mi polla, la cual ya estaba seca, directamente a tu culito. Cuando ya estaba despierto del todo. Aparte de saber que mi putita estaba violando a tu hombre. Note que te la estabas metiendo a pelo, sin ningún tipo de lubricante salvo las gotas que yo seguía botando, ya no había saliva. Sabía que sentías cada milímetro de mi polla en tu culo, que te dolía pero no podías parar. Tenías muchas más ganas de sentir tu culo relleno de nuevo. Tu culo me apretaba pero no tanto, todavía seguía abierto de haberte follado duro en la noche. Habías conseguido clavarte más o menos la mitad, cuando tus gemidos me despertaron por estar sodomizando tu culo. Empecé ha acariciar tu nalgas con mis manos para que supieras que ya estaba despierto. Separe tus nalgas para que tu agujero se abriese más para recibir mi polla. Te relajaste un poco y conseguiste meter un poco más soltando un gemido más fuerte. En ese momento no tuve piedad. Habías sido una putita golosa y tenías que ser castigada. Si querías polla, te la iba a dar, la ibas a recibir entera. En dos segundos..... te azote lo más fuerte te pude con las dos manos. Y seguidamente te agarre por la cintura. Al mismo tiempo que yo movía mi cadera hacia arriba yo te empujaba hasta abajo del todo. Pegaste un grito. Y mi putita se quedó congelado. Te había envergado hasta el fondo, estabas sentado sobre mis huevos llenos de leche que después sería tuyo. Note otra cosa, caliente y refrescante por toda mi polla. Clavártela hasta el fondo había llegado con la punta de mi polla hasta un líquido espeso y grumoso, era mi corrida, de la noche anterior, se había mantenido caliente dentro de ti. Te hable y hable y me salió una voz ronca y llena de deseo "Mi putito tiene tantas de polla, que aún con el culo preñado que quiere que se lo llene más de leche ", según decía esto la saque lo justo para que te relajaras y te la clave otra vez hasta le fondo. Estaba castigando tu culo, estaba irritado, caliente, apretado pero lo estaba lubricando esparciendo mi corrida. Quisiste salirte pero no iba a dejar escapar tan fácilmente a mi putita ... Cuando te relajaste de nuevo deje que te moviera tu, pero seguía controlando tu cintura con mis manos. Te empezaste a mover despacio, sacándola un poco y lentamente volver a bajar. Seguías gimiendo pero esta vez no solo por dolor. Mientras subías y bajabas sentía como tu culo estaba lleno, aparte de por mi barra de carne dura también por la leche de anoche que escurría por tus paredes y mi tronco, llegando hasta mis huevos y los mantenía mojados . Cuando mi leche termino de bañar tu culo, mi polla y mis huevos, comenzaste a follarme. Solté tu cintura y volví a agarrar tu culo, separar tus nalgas y estirar tu culo. Cada vez que bajabas yo te clavaba el ultimo trozo hasta mis cojones, mi putita iba disfrutar de la cogida pero no sin dolor. Te cogí una mano y la lleve a mis huevos, quería calentar mas a mi perra sobándome los huevos, y colocando tu dedo en la base de mi polla notabas tu agujero abierto alrededor de mi fierro grueso. Mi putita se descontrolo empezaste a cabalgar a tu macho como una perra en celo. La manta volvía a molestar, la quitaste con rabia te apoyaste en mi pecho, movías el culo cada vez mas rápido, se adaptaba perfectamente a mi polla y deslizaba como aceite. Con esa clavada que le estabas pegando a mi polla se me movía cada vez mas la venda de los ojos, hasta que se me cayó. Mi asalto la luz de la mañana, pero cuando pude ver bien vi a mi puta montándome, follándose a si mismo con mi verga. Sudando completamente, tenias el pelo mojado y la frente con gotas resbalándote por la mejilla. Me di cuenta que antes no estaba soñando del todo mientras te tenias la boca abierta gimiendo, me fije en que tenias los labios rojos e hinchados, aparte de por mamarme la polla también los tenias así por haberte besado. Probablemente los mordí mientras lo hacia, baje mas la mirada y me encontré tus pezones, estaban rojos duros e hinchados, en unas horas te iba a doler cada roce de la ropa a la vez que te excitaras. Tu pene de putito se movía con desenfreno golpeando tu vientre y el mio mojándonos con tus fluidos, se noto que mi perra disfrutaba. Cuando vi eso tome el control, lo primero que hice fue clavártela nuevamente hasta el fondo, levantar tus caderas para que quedases en cuclillas en el aire, moví las miás y empece a destrozar ese culo de nuevo, era como un perro. Entraba y salia de tu culo sin descanso, mi putita se movía en círculos mientras te jodía el culo, para sentirlo mas y mas. Seguimos así un buen rato, hasta que yo también acabe sudado. Ya tenias el culo como un túnel y mi polla estaba a reventar, cogí la tuya y me puse a masturbarte mientras te seguía cogiendo. Noté como se te ponía mas dura, y gemías mas, y me apartaste la mano, y me dijiste entre gemidos “si sigues así no aguantare mas”, querías que te siguiera enterrando mi rabo. Ya había perdido la cuenta de las veces que habían sonado mis huevos contra tu culo, los bóxer ya estaban entre mis pies y de un par de movimientos los agarre con un pie. Te la clave hasta hasta la base de mi falo y te empuje para atrás. Sin sacártela caíste sobre la cama, con la cabeza colgando por el borde. Tire de tus pezones y con tus manos los liberaste, pero yo tenia la venda que habías utilizado para mis ojos y agarre inmediatamente tus manos para atarlas, mientras te ataba las manos sobre la cabeza, te pesaba a la vez que movía un poco mi rabo. Acabe, y volví a tirar de tus pezones, no pudiste impedírmelo otra vez y gemiste como perra, te la hinque otra vez para que no terminara ese gemido. Agarre también el bóxer que seguía en mi pie, te lo puse en la cabeza ( olías a polla por todo tu cuerpo como una puta), no podías ver nada y pero mi putito aprovecho para olerlos y saborealos, por ser tan vicioso te la hinque otra vez y te di un beso que no te esperabas.
Se había terminado el descanso, tome tus piernas para colocarlas a los lados levante tu cintura, te sujete con fuerza los muslos, desde el principio inicie rápidamente destrozando tu culo, uno y otra vez, no paraba de gemir con la cabeza colgando, los pezones rosados, botando fluidos, el culo abierto y mi rabo sodomizándote. Cambiamos de posición, eleve tus piernas a mis hombros, casi sin parar volví a moverme cada vez mas rápido cada vez mas duro y profundo. Tome las dos piernas con una mano quedando semi de lado entretanto, te azotaba el culo con la otra.
No podía mas me iba a correr, pero te habías portado mal y no ibas a recibir mi leche en mi culo, el ultimo azote fue el mas fuerte, te quedarían las marcas para todo el día. Mi mano no descanso y te obligue a lamerme los dedos, llegue a follarte la boca con lo dedos mientras lo hacia mi rabo con ano roto. Para cuando mis dedos ya estaban bien ensalivados, te metí los dedos indice y corazón, junto con mi verga. Cuando mi verga salia mis dedos entraban y viceversa, aunque había veces que entraban al mismo tiempo donde el anillo de tu culo se estiraba al máximo, solté tus piernas aprisione tu picha con la otra y comencé a pajearte a la misma velocidad que te cogía. Pero no pude mas empece a correrme, el primer chorro se quedo en tu culo para tu satisfacción pero con la mano que te estaba follando apreté mi rabo para que no salieran mas, la saque y termine de correrme encima tuyo. Primero apunte a tu pene, el cual seguía pajeando, el resto cayeron en tu cuerpo y habrían entrado en tu boca si no fuera porque tenias el bóxer encima. Pasaron dos segundos entre que me corrí sobre ti y empezó a salir tu leche, también cayo sobre tu cuerpo. En ese momento mi putita estaba esplendida con el culo roto, con el cuerpo lleno de leche de los dos y oliendo mi polla en los bóxer. Necesitaba besarte, estaba sediento. Me tumbe sobre ti, te quite los bóxer y te desate. Nos besamos, olías a polla a macho, mientras restregábamos nuestros cuerpo con lefa. Quería seguir besándote, pero eres mi puta y me tienes que dejar la polla bien limpia. Te agarre del pelo y te empuje hacia abajo, lo entendiste perfectamente, fuiste lamiendo la leche me habías pegado de tu cuerpo. Llegaste a mi polla, no estaba dura pero si hinchada, comenzaste tu trabajo de putita a lamer por todas parte tal y como habías empezado. Mientras te veía como te lo tragabas todo, nos movimos, me quede con tu culo y tu polla sobre mi cara. Los empece a limpiar también, a lamer por todos lados, sabían deliciosos. Tu polla se había vuelto pequeña así que metía mi lengua entre los pliegues del prepucio, me la metía en la boca como un chupete, pase a tus huevos que solo lamí y fui directamente a tu culo, estaba abierto no se podía cerrar, lo devore entero así hinchado y caliente. Terminamos y nos fuimos a la ducha, todavía quedaban cosas por hacer
BA2801