Mi prima Sara, dos jovencitas y yo en un bus.

... ella gimió desconsolada al sentir mí verga rozando contra su coño, entonces la morenita acercó su cara a la mia y dandome un beso en los labios me dijo. -Metesela cariño. Follatela bien rico hasta que se corra berreando...

Hola amigos y amigas de todorelatos. De nuevo estoy por aquí, esta vez con mí tercer relato junto a mi prima (sobrina segunda) Sara.

Les recuerdo que mí nombre es Chuismi y que soy y vivo en Zaragoza, España y tengo 49 años. Rubio de ojos azules, 1'74 de altura y 68 kilos y que mi prima Sara es toda una preciosidad de 38 años, realmente bonita, de cara aniñada, con 1'70 de altura y delgadita, pero bastante rotunda físicamente, con unas caderas y un culo de locura y unas curvas espectaculares, pero con una cintura de avispa y unos preciosos ojazos verdes, con unos gordos, redondeados y duros pechos y con una preciosa melena rubia, lisa y muy, muy larga..

Esta tercera historia ocurrió hace unos catorce años solo once dias despues de la que les narré en el relato anterior, la de con mí prima Sara en un cine de nuestro barrio, cuando yo contaba con 35 años y Sara con 24.

Serian sobre las 4'00 de la Madrugada, sábado con domingo, noche cerrada. Yo iba en un Buho de camino a mi casa.

Les explico que los Buho son autobuses urbanos nocturnos que circulan con una frecuencia de una hora entre diferentes puntos y trayectos por la ciudad de Zaragoza durante los fines de semana, los viernes y sábados de madrugada.

Pues bien, en el que yo iba estaba bastante lleno de gente, la mayoria jovenes que regresaban a sus casas despues de una noche de fiesta.

Al haber, no se realmente porque, muy poca luz en el interior de estos Buhos, las parejas aprovechan para meterse mano y algunas para tener algo de sexo mientras los chicos que viajan solos intentan hacer lo que pueden con amigas o con chicas totalmente desconocidas que se lo permitan. Unas se dejan tocar, otras no, unas se dejan llevar hasta el sexo y otras, como es natural, no. Lo curioso es que a ninguno del resto de los pasajeros les escandaliza para nada ver estas situaciones, haciendo como si no se dieran cuenta, acostumbrados en su mayoria a ver ese tipo de escenas calientes en las madrugadas de los viernes y sábados.

Y esto fué lo que ocurrió esa madrudada:

Yo estaba de pie justo al final del repleto autobus cuando al llegar a la siguiente parada... ¡Oh Dios mio!... Vi a mi prima Sara en la calle junto a la parada esperando para subir... ¡Ufffffffff!... Mi corazón se aceleró al momento y más aún cuando la ví subir... Desde donde yo estaba al fondo del autobus ví como Sara intentaba pasar entre la gente hasta que por fín, llegó al centro y ahí se quedó.

Mí prima estaba preciosa, guapísima como siempre. Llevaba un vestido negro muy corto y super escotado que dejaba ver la mitad de sus senos gordos, redondos y jugosos y que marcaba sus pezones duros y erectos sobre la fina tela. El vestido era precioso y se ceñia perfectamente a su cuerpo, dibujando su silueta y marcando sus curvas y sus caderas realzando su maravilloso y esplendido culo. El vestido terminaba a la altura de sus muslos, dejando ver sus piernas suaves y desnudas hasta llegar a unos zapatos violetas de largos tacones que estilizaban aún mas su figura. No llevaba nada más, salvo, imaginé que su ropa interior a juego con los tacones y un pequeño bolso a juego también con los zapatos.

Dos chicos atrevidos empezaron a frotarse rozando y tocando su culo con descaro, cosa que a ella no le gustó y zafandose de ellos comenzó a pasar entre la gente más hacia el interior para cambiar de sitio en el bus y no ser molestada, cuando entonces me vió, su sonrisa fué maravillosa y mí corazón se aceleró aún más.

Sara entonces siguió avanzando por entre la gente hasta que llegó junto a mí y sin decir palabra pegó su cuerpo contra el mio besandome tiernamente en los labios. Entre ese beso y el contacto de sus senos y su cuerpo intimamente pegado a al mio hizo que mí verga creciera engordando obediente al solo contacto con su dueña, volviendome loco de deseo por ella.

Entonces Sara se giró dándome la espalda y dejando su culo pegado a mí cuerpo. Al poco comencé a pasar mis manos acariciando sus piernas mientras subian hasta su culo. Al sentirlas, Sara dió un pequeño respingo de sobresalto pero quedandose quieta sin rechazar aquellas caricias, comprendiendo así que le agradaba y queria que yo siguiera.

Muy caliente empezé a amasar su culo con mis dos manos cuando ella, gimiendo, me dijo en un susurro al oido que estaba empezando a mojarse muchísimo, mas de lo normal, por el morbo que le estaba dando aquella situación pública. Por detras de ella y entre sus piernas metí mí mano izquierda, aparté su tanga e introduje un dedo en su chochito haciendo círculos mientras la penetraba con él, ciertamente estaba muy mojada.

Entonces la chica que estaba sentada tras nosotros se levantó, era una chica pequeñita y muy delgadita, morena, con dos trenzas largas, pero con unos ojos verdes muy lindos que sonriendonos nos dijo.

-Sentaros, estareís más comodos-. Le dí las gracias y me senté, mientras Sara, sonriendo se sentó sobre mí dandome la espalda.

Estabamos justo al final del autobus donde solo habia dos asientos, mí prima y yo estabamos en el de la izquierda, mientras que en el de la derecha sentada habia una chica rubia de larga melena y muy guapa que también nos sonreia. Entonces la morenita se sentó sobre la rubia y mirandonos empezó a besarla en los labios mientras le acariciaba un seno con su pequeña mano, la rubia la abrazó fuertemente mientras se besanban con deseo sin dejar de lanzarnos miradas pícaras y probocativas.

Los cuatro estabamos completamente escondidos detras de un gran muro de personas que nos tapaban de las miradas de la gente. Las jovencitas lesbianas gemian y gemian calentandose con sus besos, mientras Sara y yo las mirabamos fascinados, entonces decidí seguir con lo nuestro.

La verdad es que no se como, pero me dí cuenta de que tenia otra vez mí mano metida por detras de mí prima por debajo de ella, pasandola entre sus nalgas hasta llegar a su chochito super húmedo.

Entonces la penetre con dos dedos. Sara gimió con fuerza suspirando, mientras con mí otra mano la rodeaba por la cintura pasandosela por delante hasta llegar a su clítoris. Sara volvió a gemir mordiendose fuerte el labio para ahogar en el silencio los gemidos de placer, que sin poder evitar, le estaba produciendo yo con mis caricias.

En esos momentos sentí que mí prima se debilitaba con el intenso placer que le estaba proporcionando, cosa que noté cuando ví que sus piernas empezaban a flojear entre temblores, entonces paré de darle placer y saqué mi mano de entre sus muslos a la vez que a mí prima, mirandome perpleja, se le escapaba un desesperado ¡Nooo!... Pues en esos momentos ella habia estado a punto de llegar al orgasmo. Las dos chicas al verlo se rieron sin dejar de acariciarse los senos.

Entonces puse mis dos manos en las caderas de Sara y la sujete con fuerza abriendo con mis piernas las suyas, una vez así le aparté el tanga a un lado y ella gimió desconsolada al sentir mí verga rozando contra su coño, entonces la morenita acercó su cara a la mia y dandome un beso en los labios me dijo.

-Metesela cariño. Follatela bien rico hasta que se corra berreando. ¡Mmmmmmmmm!... Que rico tiene que sentirse tú hermosa verga tan dura dentro de su coñito húmedo y jugoso... ¡Mmmmmmmm!... ¡Quien fuera ella!.. ¡Jajajaaaaa-. Rió, mientras tras besarme otra vez en los labios se acercó a Sara, le dijo algo al oido y la besó también con fuerza y lujuria en los labios, cosa que a mí prima le gustó muchísimo, pues ví que excitada también la besaba buscando con su lengua la de la niña.

Entonces la rubia gritó.

-¡Eyyyyy!... ¡Que esta putita es mia!... Jajajajajaaaaaa...-. Riendose traviesa mientras tiraba de su chiquita amiga sentandola junto a ella a la vez que le metia una mano por entre las piernas empezando a darle placer, tanto placer que la pequeña morenita empezó a gemir y gemir temblando y suspirando desconsolada mientras, cachondísima perdida, se metia su pequeña mano derecha en la boca ahogandose babeando con las arcadas, mientras con la otra se estiraba retorciendose con fuerza de los pezones.

En esos momentos nuestro estado de excitación era máximo cuando, y sin avisarme, Sara se introdujo mí verga en su coño con un solo golpe de sus caderas y así, empezó a follarme moviendose adelante y atras lentamente, despacio, poco a poco, sin prisa y entonces, y mientras intentaba contener un gran gemido mordiendose el labio inferior, comenzó a apretar las paredes internas de su vagina atrapando bien fuerte la verga que le estaba llevando a la gloria del placer mas absoluto.

Entonces Sara comenzó a moverse mas deprisa, con desesperación, mirandome hacia atras con una cara de vicio que no podia ocultar, mientras las dos lesbianitas nos miraban sonriendo con cara de placer mientras le decian a mí prima cosas como...

-¡Vamos puta! Sige, sige así... ¡Follatelo!... ¡Follatelo hasta que te corras!... ¡Guarra!... Y... ¡Sacale!... ¡Sacale toda la leche!... ¡Mmmmmmmmmmmmmm!... ¡Que puta eres!... ¡Zorra!...-. Y mas cosas y guarradas obscenas y calientes de ese tipo. Palabras que lejos de molestar a mí prima la excitaban más todavia.

Mientras tanto ella seguia moviéndose cada vez más deprisa y con más y más fuerza, penetrandose más y más adentro, más profundo, toda entera con cada mete-saca, jadeando, temblando y suspirando excitadísima, haciendose para atras para besarme en la boca con lujuria, llena de deseo, buscando mí lengua con la suya, mordiendome los labios mientras yo, con una de mis manos acariciaba frenéticamente su clítoris hinchado y enorme.

No se cuanto tiempo pasó mientras cojimos como locos cuando Sara empezó a moverse con más desesperación, haciendo círculos con sus caderas profundizandose así para que mí verga llegara lo mas adentro de ella, gimiendo como poseida hasta que de golpe se corrió viniendose entre temblores en un enorme orgasmo, resbalandole todos sus jugos por mis piernas, pantalones, huevos y por toda mí verga.

Entonces yo, levantando un poco las caderas y loquísimo empezé a darle duro follandola con todas mis ganas, la cojí, cojí y cojí, penetrandola con todas mís fuerzas hasta que loco de excitación me vine dentro de ella corriendome con un buen montón de potentes chorros de leche mientras la mordia con fuerza en el cuello.

Sara al sentir mi corrida dentro de ella gimió, las dos chicas al verlo, gimieron también corriendose de gusto... Y así, y tras unos segundos de extasis común, los cuatro nos sonreimos satisfechos con miradas llenas de picardia.

Entonces Sara se levantó saliendo de mí y como pudo se acomodó el tanga y el vestido dandome a la vez un beso en los labios y diciendome.

-Gracias primo-. Mientras sonriendome pulsaba del botón de aviso del autobus para bajarse en la siguiente parada, luego se giró agachandose hacia la rubia y le dió un beso en los labios, despues besó a la pequeña morenita y luego a mí y ya, al parar el autobus y sin decir ni una sola palabra se apeó, bajando a la calle mientras se llevaba una mano por debajo del vestido para sentir, como por sus muslos y piernas se deslizaba desde de su coño escurriendole, chorreandole, todo el semen de mí corrida, que ella, feliz y sonriente sabia que le llenaba la vagina.

La verdad es que yo esperaba pasar ya el resto de la noche con ella, pero por lo visto mí prima debia tener otros planes... ¡Mmmmmmmmmm!... ¡Sara!... ¡Como deseé pasar esa noche contigo!

Y aunque mi prima me dejó allí sin darme ninguna explicación, para mí alegria, la noche para mi no terminó ahí, pues la cosa siguió de lo más caliente con las dos jovencitas lesbianas con las que empezé a hablar durante el resto del trayecto del autobus, confesandome no ser novias y sí mas bien dos amigas bisexuales de lo mas cachondas, guarras y super putas.

Pero lo que ocurrió con ellas será ya para otra historia.

FIN.