Mi mochila y el puto de New York
Mi experiencia en la capital del mundo comenzo con Rafid, un puto delicioso.
Vi su cuerpo con unos pocos vellos y me lo quise comer. Sus pectorales, si bien es cierto no eran los de un fisiculturista, estaban bien desarrollados y culminaban en dos redondos y grandes pezones. Su rostro estaba cubierto por una bien cuidada barba, sus ojos profundos y obscuros hacian contraste con sus labios carnudos y semi abiertos. Su cabello cortado y peinado hacia atras le daba un aire de seriedad que me cautivo desde el primer momento. Tenia puesto un blanco pantalon de seda que permitia ver un bulto extraordinario entre sus piernas, aunque no se le distinguia nada. Su nombre era Rajid. Y yo lo tenia entre mis manos.
Bueno, su fotografia estaba entre mis manos. Acababa de registrarme en un hotel de Queens, en New York, y estaba acostado viendo un panfleto que habia conseguido por internet. Era de un servicio de "masajes" muy popular para los gays que visitaban aquella ciudad. Aunque eran las 10:30 pm., la "gran manzana" tiene fama de no dormir nunca, asi que sin pensarlo mucho, tome el telefono y marque el numero.
Me contestaron al segundo tono y luego de hacer los arreglos pertinentes para que Rajid fuera el que me visitara, me pidieron mi numero de MasterCard. Me acerque a mi mochila negra para sacarla,y un par de minutos despues de hacerlo, me dijeron que Rajid estaria en mi habitacion en 45 minutos. Asi de facil es el sexo pagado en la Gran Manzana.
Fui a la tina de la habitacion y me introduje disfrutando del agua tibia, me lave bien y me prepare para el encuentro. Esto era algo nuevo para mi, pero me dije "al pais que vieres haz lo que vieres" o como dicen en ingles "cuando en Roma, haz como los romanos". Y para eso habia llegado a la capital del mundo, para disfrutar del sexo en todas sus expresiones (y hasta que los dolares me alcanzaran para disfrutar de mi cumpleanos).
Cuando ya los ojos se me estaban cerrando, seguramente por el cansancio del viaje desde Chicago, escuche dos toques en la puerta. Tenia solo mis boxers y una bata de algodon puestos. Abri la puerta y alli estaba Rajid. Un poco mas bajo de lo que me lo imagine, pero con unos ojos aun mas intrigantes de los de la foto.
"Rajid, me imagino"- le dije mientras el me sonreia.
"Estoy en el lugar correcto"- me contesto con un ligero acento arabe. Me dio la mano como el vendedor que entra a tu casa a ofrecerte libros o vajillas. Pero tan pronto cerre la puerta, lo que me ofrecio estaba lejos de esos bienes. "Entonces, como quieres que te llame?"
"Dime Diego"- le dije mientras sentia como su cuerpo emanaba un olor agradable, como a talco de bebe.
"Y Diego, que quieres hacer? Eres pasivo o activo?"
Esa clase de preguntas siempre me habian causado confusion y realmente no sabia como contestarlas. Rajid, siendo experto en esto, lo noto, me sonrio y se acerco a mi.
"No sabes, o ambos?"
"Creo que ambos"- le conteste subiendo mis cejas.
"Y por donde quieres empezar. Estas pagando bien y pienso hacerte disfrutar tanto como quieras por las proximas..."- vio su reloj -"tres horas, verdad?"
Pagar por tres horas de sexo. Eso si era una novedad. Ya me estaba arrepintiendo cuando Rajid se dio media vuelta en direccion a la silla que estaba al lado de la comoda, poniendo su maletin alli. Luego regreso donde yo estaba parado y sin decir una sola palabra me metio la mano dentro de mi bata hacia mi verga.
"Quieres que te la mame?"
"Adelante"- le conteste mientras sentia como su mano fria buscaba por encima de mi boxer mi miembro flacido. Finalmente toco mi cuerpo. Sus dedos se enredaron en mi vello pubico por unos segundos antes de bajar directamente hacia los huevos. Cerre los ojos cuando el me comenzo a sobar mis testiculos lenta pero firmemente haciendo que mi verga se parara casi al instante. Con la otra mano me desato la bata quitandomela magistralmente, me comenzo a besar primero los hombros y despues el cuello. Senti su respiracion en aquella zona del cuerpo y no pude resistir acercar mi boca a la suya, a pesar de saber que estaba con un puto profesional. Sus labios carnosos eran un manjar para los mios. Su lengua estaba prendida en fuego, y su incendio era ya el mio.
Me llevo hasta la cama donde me bajo los boxers.
"Linda verga"- me comento mientras sentia como sus manos jugaban con ella. Yo estaba acostado de espaldas y el estaba a mis pies.
"Por que no te desvistes?"- le dije casi en suplica como si no fuera yo el que estuviera pagando.
"Dime lo que quieras, como lo quieras y cuando lo quieras. Soy tuyo y hare lo que me pidas"- me recordo el mientras se quitaba la chaqueta negra que llevaba y luego el sueter dejando una camiseta casi transparente.
"Entonces solo quitate el pantalon y los calzoncillos. Dejate esa camiseta, te ves sexy asi"- le dije viendo aquel cuerpo hermoso delante de mi. Con rapidos movimientos se bajo el jeans y se quito el calzoncillo blanco Calvin Klein que llevaba. Su verga, aunque no estaba dura, caia libremente enmedio de sus piernas. Se me antojaba pero iba a dejar que el me calentara al maximo para luego disfrutarlo yo.
"Estoy bien asi?"- me pregunto mientras observaba como su camiseta casi transparente dejaba ver su pecho y abdomen como un producto deseado pero intocable en aquel momento.
"Comeme a besos...deseo tu lengua y labios en todo mi cuerpo"- le dije extendiendo mis brazos hacia atras.
Rajid se puso encima de mi abriendo sus piernas a la altura de mis caderas. Senti sus huevos y verga topando en mi ombligo y me encanto. Se inclino hacia mi pasando su lengua por todo mi pecho. Se detuvo en mis tetillas parandolas de inmediato. Luego se movio un poco en direccion hacia mis piernas mientras su pene rozaba con el mio. Esta vez lo senti parado y alce mi cabeza para observarlo. Era moreno, hermosamente sabroso, con venas y cabezon. No era enorme, pero diria que era respetable. Sus huevos pegaban con mi entrepierna mientras sus lengua danzaba por mi abdomen.
"Besame mis pies"- siempre es algo que he disfrutado y que no siempre he obtenido de mis amantes. El entonces se dio media vuelta dandome la espalda. Senti su lengua humeda y tibia que inundaba cada uno de mis dedos. Vi su espalda ancha que terminaba en un par de nalgas con unos cuantos vellos y se me antojo.
Comence a besarle los pies que tenia a la altura de mis axilas y luego me incorpore un poco para alcanzarle sus nalgas.
"No he terminado de besarte todo el cuerpo"- me dijo el en tono de protesta pero sin moverse.
"Que me falta?"- le pregunte sin detenerme mientras daba besos sobre aquellas nalgas paradas.
"Tu espalda, tu culo"- me dijo -"A mi me gustan las fresas".
El comentario me tomo por sorpresa.
"Las fresas?"
"Tengo una crema con sabor a fresas y otra de durazno"- me dijo mientras se separaba de mi en direccion a su maletin -"Cual quieres probar?"
Entonces entendi de lo que me estaba hablando.
"Si tu me vas a untar la de fresa, entonces yo usare la de durazno"- le conteste mientras sentia como mi verga se mojaba con el solo pensamiento.
Ver a Rajid alli desnudo a mi completa disposicion era algo que mi intelecto no podia comprender, pero que mi libido disfrutaba al maximo.
Regreso a la cama con dos tubos de crema. Abrio uno mientras me decia que me diera media vuelta. Senti la crema fria sobre mis nalgas peludas y me excito aun antes de tener su lengua sobre ellas. Me lamio en circulos y luego me fue abriendo el esfinter donde tambien habia puesto crema y con su lengua me hizo sentir en la gloria. Yo ya daba grititos de placer al sentir aquella lengua caliente en mi culo.
"Quieres lamerme?"- me pregunto mientras me pasaba el otro bote de crema.
Me levante mientras el se recostaba sobre la cama dejandome ver aquellas nalgas preciosas. La mano me temblaba al ponerle la crema. El olor del durazno me enloquecio y en menos de lo que crei ya estaba dandole una cogida con mi lengua. El paraba su culo de vez en cuando haciendo que mi lengua penetrara cada vez mas en su orto que ya se habia dilato.
"Por que no me coges?"- me dijo mientras se daba vuelta y me miraba. Se levanto y con ternura, casi delicadeza me puso sobre mi espalda, me levanto las piernas hasta que formaron un arco y el abrio las suyas. Su espalda se inclino sobre mis rodillas y realizamos la posicion del caballo o del jinete. Su verga rozaba sobre mi abdomen peludo y sus ojos miraban directamente a los mios mientras tomaba mi verga erecta y se la incrustaba lentamente en su dilatado orto.
Esta entro sin ninguna dificultad gracias a la crema lubricante que Rajid llevaba puesta. Su verga hinchada y apetitosa pegaba contra los vellos que de mi ombligo llegan a mi pelvis. Senti como sus intestinos se abrian ante mi verga haciendome gozar por largos minutos en aquel sube y baja de placer. Hubiera querido permanecer alli mas tiempo gozando de cogerme a Rajid, pero queria probar algo mas.
"Ahora dejame disfrutar de esa cosa"- le dije mientras instintivamente mi lengua se paseaba por mi labio inferior.
Rajid saco lentamente su culo de mi verga y quedandose de rodillas espero a que yo me incorporara hacia el. Tome nuevamente la crema de durazno y le puse algo de ella en la punta de su pene. Me deslice sobre mi pecho y llegue con mi boca hasta su glande. Saque mi lengua mientras observaba el rostro precioso de aquel puto que me estaba haciendo gozar tanto y note que al momento que mi lengua tocaba su verga, el se estremecio cerrando sus grandes ojos obscuros. Mi lengua bajo lentamente por un lado de aquel mastil y luego subio por el lado contrario. Luego me dirigi a los huevos que olian a talco sintiendo como los vellos se expandian a mi paso. Sus huevos crecieron luego de dos o tres chupadas. Despues ascendi nuevamente a la verga y me la trague casi por completo. Senti que me atoraba por un instante, pero no iba a desperdiciar aquel pedazo de carne rigida que tenia delante de mi. Rajid puso sus brazos hacia atras y se apoyo en ellos abriendo tambien sus piernas para dejar en mas libertad a su verga y a sus huevos. Mi cabeza me daba vueltas de placer al tener aquel hombre tan complaciente delante de mi. Bajaba y subia por aquel mastil erecto y de vez en cuando llegaba hasta los huevos para no dejar de disfrutar ni una pulgada de aquel lugar intimo.
"Ahora quiero que me cogas"- le dije -"Solo ponte un preservativo".
"Que posicion prefieres?"- me pregunto mientras se levantaba y buscaba el condon entre sus cosas.
"Um... cualquiera seria buena..."- le conteste pensando en lo que seria tener aquella verga hermosa dentro de mi. Alargue mi brazo para tomar agua del pichel que estaba al lado de la cama. Servi dos vasos.
"Quieres que te diga algo?"- me pregunto mientras sacaba el preservativo de su maletin.
"Adelante"- le dije mientras daba el primer sorbo de agua.
"Me gustas...digo...podria hacer el amor contigo sin que tuvieras que pagar..."
Sonrei.
"Seguro se lo dices a todos..."
"No, es la verdad... eres muy tierno, y aunque eres tu el que paga no eres tu el unico que disfruta"- me dijo colocandose el preservativo en su verga erecta.
"Bueno...gracias"- le conteste ofreciendole el otro vaso de agua. El se acerco y mientras tomaba el vaso tambien tomo mi mano.
"Es cierto. Eres un hombre especial"- me dijo casi en susurro. Al momento no lo pense asi, pero despues lo ubique como un verdadero elogio pues quien sabe con cuantos hombres habria estado Rajid. El solo tomo dos sorbos y puso el vaso sobre la mesa. Luego se acerco a mi y me beso apasionadamente. El liquido frio que acababamos de beber se confundia enmedio de nuestras lenguas mientras nuestra saliva era una sola como nuestro deseo de poseernos aquella noche.
Rajid se acosto al lado mio, sobre su espalda y me levanto.
"Ponte aqui, encima de mi"- me indico mientras el extendia sus piernas y abria las mias. Esta era una variacion de la posicion anterior, y la diferencia era que ahora yo estaba encima y el no tenia las piernas arqueadas como yo las habia mantenido. "Le llaman la diligencia"- me informo -"Y tu estas al control".
Abri mis piernas y senti aquella verga que tocaba mis nalgas. Hice mi espalda hacia atras sosteniendome en mis brazos que estaban a la altura de los pies de mi puto personal. El agarro su verga y la puso en direccion de mi culo.
"Hazlo suavemente"- le suplique.
"Tu entra... hazlo como tu quieras"- me dijo mientras yo sentia como mi culo se abria y se cerraba involuntariamente. Tome aire y me sente sobre aquella verga preciosa. Al principio senti un leve dolor, asi que me detuve pero sin sacarlo. "Vas bien... entra mi amor...entra..." Era lo que me hacia falta: un poco de estimulo. Segui deslizandome mientras sentia como aquel pedazo de carne dura me abria el orto.
"Oh...ay..."- eran mis expresiones en aquel momento mientras abria mis ojos y miraba hacia el techo. Senti como si mis intestinos fueran a explotar cuando las manos de Rajid comenzaron a pellizcar mis pezones. "Sigue... asi...asi..."- atinaba a decirle cuando ya yo habia comenzado mi danza de arriba hacia abajo. Era una sensacion unica... aquel pene perforandome y haciendome sentir mas alla del paraiso.
"Te gusta? Quieres que te coga?"- me dijo Rajid mientras me tomaba por las caderas y me daba la vuelta colocandome sobre mis rodillas.
Yo estaba extasiado, como si hubiera tomado una droga.
"Soy tuyo...cogeme...dame todo..."- le dije mientras permanecia con las piernas abiertas y a cuatro patas. Rajid se puso detras de mi y de una sola vez senti su verga que se abria paso en mi culo, esta vez con mas facilidad. Me tomo las caderas y comenzo a taladrarme casi sin piedad. Lo hizo por mas de los minutos que yo esperaba y cada vez que su pelvis pegaba con mis nalgas creia que seria la ultima, pero no, regresaba una vez mas y me volvia a penetrar. Una de sus manos me masturbaba mi verga caliente y finalmente, exploto sobre las sabanas enmedio de un espasmo de placer. Levante mis brazos poniendo mi espalda en contacto con la camisa transparente de Rajid.
"Dame...cogeme...dale"- le dije mientras el me besaba mi cuello.
"Estas rico... estas rico..."- decia el entrecortado por la eyaculacion que estaba teniendo. Su pecho se recosto contra mi espalda mientras lentamente detenia su vaiven sobre mis nalgas. Nos mantuvimos alli por un par de minutos.
"Tenia mucho tiempo que no me cogian asi"- le confese mientras tomaba sus manos y las pasaba por mi cuerpo.
"Tenia mucho tiempo que no cogia asi"- me dijo el al oido -"De donde vienes?"
Le conteste mientras el me daba mordiscos en mi oreja.
"Vine a pasar el 31 de diciembre y mi cumpleanos"- agregue mientras sentia como su verga se ponia flacida y salia libremente de mi culo.
"Entonces me dejaras que sea tu guia"- me dijo otra vez acercandose a mi oido. Sentia su pecho en mi espalda y sus piernas detras de mis nalgas y me agradaba.
"No tengo tanto dinero para eso"- le dije enmedio de una sonrisa.
"Y quien esta hablando de dinero?"- me dijo el separandose de mi. "Mi vacacion comenzaba hoy, pero hubo otro muchacho que no pudo llegar y me llamaron para cubrirlo...que suerte! Pero tengo libres 5 dias...precisamente!"
"Estas hablando en serio?"- le pregunte dandome media vuelta y viendolo a los ojos.
"Absolutamente!"- me contesto mientras se acercaba nuevamente a mi dandome un beso.
Mi viaje a New York, sin duda alguna, seria algo memorable...
Puedes comunicarte conmigo escribiendome a yodiego007@yahoo.com