Los lunares
Juan sale de trabajar y delante se le aparece una mujer con la que follara y luego surgió una sorpresa
LOS LUNARES
Viernes a las 15 horas. Juan salía de trabajar. Por fin, llegaba el fin de semana. Delante de él camino de la estación de tren se fijó iba una chica de pelo castaño más bien corto con un vestido negro de lunares blancos. Caminaba delante de él. No se lo podía creer, el vestido se transparentaba y una de dos no llevaba ropa intima o llevaba una brasileña que se le distinguía todo. Dos nalgas como dos flanes de gelatina se bamboleaban delante de él y la situación y esa vista hizo que Juan tuviera una considerable erección.
No sabía qué hacer pero algo debía idear para poder follar con ella. Poder poseer ese culo. Cuando pasó a su lado solo pudo balbucear un “hola” pero lo que no sabía es que su bonita sonrisa y sus labios hicieron que ella también no supiera que decir. Fueron caminando juntos hasta casi llegar a la estación cuando él la empujó dentro de un portal de una casa antigua que tenía la puerta abierta.
La besó contra la pared. Era el ahora o nunca. O acababan follando o ella le metía un sopapo y fue la primera. Ella respondió a su beso. Primero apresurado y profundo para luego relajarse y buscar sus labios, lamerlos, dibujarlos con la lengua. Sus manos se metieron bajo la falda del vestido buscando las nalgas y la bajó el tanguita minúsculo hasta los tobillos. Ella se arrodilló. Con mirada picara fue dibujando la polla por encima de la tela del pantalón hasta que ya estaba dura. Fue bajando la cremallera pero lo hacía con tanta lentitud que cada trozo de cremallera bajaba los dos lo podían huir y la tensión sexual aumentaba.
Le bajó los pantalones hasta las rodillas. Luego con la boca jugó con el bóxer, pasó la lengua por encima de la goma del mismo. Humedecía la piel del chico para luego atrapar con su boca toda la polla por fuera del bóxer. Bajó la gomilla solo un poco para que el glande aparezca y usar su boca como si fuera un gorro. Con la lengua jugaba con el frenillo y succionaba por la uretra. Con las manos tiró del bóxer hasta abajo y fue penetrándose en la boca hasta llenarla con la verga.
Metía y sacaba la polla, a veces entera, a veces parcialmente. Con la mano lo masturbaba para cuando lo hacia se comía los huevos. El estaba muy cachondo y si seguía así iba a correrse sin remisión así que la cogió de las axilas y la empujó contra la barandilla haciendo que pusiera el culo en pompa. La levantó la falda hasta la cintura pero ésta no se sujetaba así que con ayuda de ella la quitó todo el vestido. El se arrodilló y pasó la lengua por todo el coño de la chica hasta llegar a su ano.
Allí se entretuvo, ella comenzaba a gemir de placer. Se mordía los labios y le indicaba que siguiera. Escupió el culo y la dio un par de azotes. Luego con la lengua intento penetrarla hasta que metió un dedo que hizo girar dentro. Ella estaba muy caliente y mojada, la mano de Juan resbalaba en su coño. Se levantó, no podía aguantar más. Apoyó la polla en el culo de ella y con suavidad pero con fuerza la fue penetrando.
Aaaayyyyyy, para que me estas haciendo daño. Dijo ella.
El la penetró, la cogía de los pechos y la follaba con suavidad pero elevando el ritmo. Luego la cogió de las caderas y la follaba más abruptamente. Ainara que así se llamaba la chica ahora en lugar de quejarse del dolor empezaba a gemir de placer. La estaba dando duro Juan y ella estaba disfrutando como una perra en celo. No paraba de jadear y se le doblaron las rodillas.
Mira que dos, se creerán que el portal es un picadero---- dijo una pareja que entró en el portal.
La chica de la pareja se acercó a la chica, la cogió del pelo y miró la cara de viciosa que tenía con Juan dándola por el culo. Lo que Juan y Ainara no sabían era que Maider y Javi eran bisexuales. Maider besó a Ainara en la boca. La chica la dio un pequeño empujón pero Maider insistió. Esta vez Ainara no protestó sino que tímidamente con su lengua fue abrazando la suya. Maider se separó y le dijo a Juan que follara a Ainara más suave para que les diera tiempo a ellos a unirse pero lo pensó mejor y lo animó a que acabara y fueran a su casa.
Juan que había visto el ósculo no se aguantó y le dio el tiempo justo para sacarla y eyacular en la espalda de Ainara. Maider aprovechó, lamió el semen de la espalda de la chica y lo compartió con ella. Se presentaron los 4, recogieron la ropa y subieron a casa. En cuanto entraron Maider dijo que iba a poner unas reglas. Si querían seguir el sexo sería todos con todos. Juan lo pensó pero aceptó. Ainara también pero dijo que era virgen con chicas que tuvieran paciencia.
Maider tomó la iniciativa y besó a Ainara mientras con la mano acariciaba la polla de Juan. Javi se había quitado la ropa y cogió a Maider y la fue desnudando hasta quitársela del todo. Maider que era alta pelo castaño con mechas rubias labios carnosos, pechos medianos rematados en pezones rosa claro, un culo mediano pero proporcionado a su altura y un pubis rasurado. Llevó a Ainara a la cama a besos. Cuando la tuvo tumbada se puso sobre ella en un 69 que por parte de Ainara comenzó con timidez lamiendo el coño pero torpemente. Maider con sus gemidos la fue ayudando a hacerlo mejor hasta que sus lametones hicieron que Maider estallara en un orgasmo que la hizo aullar. Ainara llevaba ya un par de ellos por las lamidas de Maider y de los dos chicos que a cuatro patas la estaban comiendo el coño también.
Pero en esa postura Javi al ver a Juan a cuatro patas con el culo en pompa se puso muy caliente y mirando a su chica se sonrió. Maider mirándole entendió lo que pretendía. Javi como si fuera un perro se elevó sobre Juan acercando el pene al culo. Juan no se asustó ni sorprendió pero le advirtió que tuviera cuidado. Javi cogió un bote de lubricante y se untó bien la polla. Metió primero el glande, lo dejó así. Luego metió un poco mas hasta que la metió entera y comenzó a follarle. Maider se quitó de debajo de Ainara y se puso a cuatro patas debajo de Juan para que este la pudiera penetrar. Juan la penetró sin dificultad por lo mojada que estaba y la saliva de los lametones de Ainara. Maider arrastró a Ainara hasta que su coño estaba cerca de su boca. Lo lamió con fuerza. Maider se levantó y fue hasta una mesilla de noche y cogió un pequeño arnés y se lo colocó, luego cogió un huevo con mando a distancia. Cogió el bote de lubricante y enterró allí el hubo para sacarlo bien untado.
Sujetármela por favor bien abierta de piernas --- ordenó Maider.
Maider se acercó donde la chica y con suavidad empujó el huevo dentro de su vagina. Con el mando lo fue accionando varias veces hasta que Ainara con sus gemidos no paraba de bufar y de decir obscenidades. Había perdido el aspecto de mosquita muerta y ahora tenía un aspecto de puta en celo. Javi la hizo ponerse a 4 patas. Así le ofreció su polla que Ainara lamía con ganas. Javi cogió otro huevo y se lo introdujo a Maider. Maider con el arnés sodomizó a Ainara a la vez que activaba el huevo y excitaba todavía más a la chica. Juan se puso sobre Maider sodomizándola. Ya eran tres enlazados. Ahora Javi se postró de rodillas y abriendo las nalgas de Juan que ya estaba dilatado se la metió de un solo golpe. Con la embestida al mismo ritmo los cuatro. Javi activando el huevo de Maider y ésta el de Ainara la excitación fue elevándose hasta unos limites fuera de control. Tanto fue que los 4 estallaron al mismo segundo en el orgasmo. Quedaron tendidos en la cama los 4 abrazados. Luego se pusieron de pies para ir a la ducha. Por los muslos de Maider y Juan se escurría el semen que Javi y Ainara recogían en su boca para luego en la ducha los 4 compartirlo.
Los siguientes días y meses siguieron compartiendo los 4 o por parejas, trios etc compartieron el deseo que los 4 sentían por cualquiera de los otros.
Este relato es imaginario pero si queréis podéis escribirme a:
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