De regreso volver a creer 9

Cerrando ciclos

Quedaba un día para que los chicos regresaran a Mexico, estos días lo habíamos pasado en recorridos incómodos por toda la ciudad.

Traté de mantener mi distancia con Estela me sentía molesta por cómo habían terminado las cosas la última vez, seguía teniendo poder sobre mi y me molestaba de sobremanera.

Ese día Yaz, Josué y Ruby quienes eran muy buenos amigos decidieron salir por su cuenta ya que sabían que Ruby no estaba bien con Estela y querían calamar las cosas antes de que todo se saliera de control.

Llevaba toda la mañana esperando a que apareciera Daniela pero no había ningún rastro de ella ni de Brenda lo que me hizo sospechar que habían salido juntas.

Mientras esperaba a Daniela para  preguntarle algunas dudas que tenía  sobre el último trabajo de la universidad decidí darme un relajante baño, preparé la regadera, me desvestí y esperé a que el agua estuviera a una buena temperatura, me metí bajo el agua y disfruté la calidez del agua, me sentía muy tensa y eso siempre me ayudaba a relajarme, cerré mis ojos mientras pensaba en lo que había pasado en estos últimos días me había perdido tanto  en mis pensamientos y en la sensación del agua sobre mi piel que que no escuché cuando abrieron la puerta del baño.

Me sobresalté al sentir que alguien se pegaba completamente a mi espalda sentía su desnudez y sabía perfectamente de quien se trataba, no pude evitar el gemido cuando comenzó a masajear mis pechos, en ese momento no pude pensar lo necesitaba tanto que no puse resistencia.

Me giré para quedar frente a ella y la vi directamente a los ojos y nos perdimos en un beso lleno de deseo, me pegó a la pared de la regadera y pasó sus dedos por mi intimidad comprobando lo mal que me ponía, entre besos sonrió victoriosa al saber lo que seguía causando en mi.

Mientras me besaba, sus dedos paseaban por mi intimidad haciendo que deseara mas y mas, no soporte mas, cerré la regadera y la llevé directamente a mi cama. lentamente me puse sobre ella y las dos soltamos un gran gemido al sentir nuestro cuerpo unido sin ningún rastro de tela.

No tardó en recuperar el control y ponerse encima de mi, besó cada parte de mi cuerpo y su lengua recorría cada rincón arrancándome gemidos que trataba de silenciar mordiendo mi labio.

Su lengua seguía su trabajo en mi intimidad mientras sus dedos entraban lentamente haciéndome gemir su nombre sin poder evitarlo y eso parecía que la motivaba a seguir porque no se detuvo hasta que mis gemidos se convirtieron en gritos e inevitablemente el orgasmo llegó.

Definitivamente no había conocido a alguien que me hiciera sentir de esa manera, ella sabía perfectamente mi debilidad y conocía perfectamente mi cuerpo, me sentía agotada y terminé durmiendo entre sus brazos sin poder evitarlo.

Me desperté completamente agitada y me encontré sola en mi cama totalmente desnuda, me puse ropa cómoda y cuando estaba apunto de salir a la sala una hoja que estaba en mi escritorio llamó  mi atención la tomé y pude ver una nota con una letra imposible de confundir.

Nota:

Gracias por regalarme esta despedida, quiero que sepas que nunca voy a poder olvidarme de ti, de algún modo siempre estarás presente en mi vida. Te sigo amando como el primer día y así será siempre, créeme respetaré tu nueva vida y si algún día quieres regresar te estaré esperando. Te amo

Estela

Mis lágrimas salieron sin permiso pero nada podía hacer se había ido y no pensaba detenerla, el ciclo se había cerrado y ya no había vuelta atrás esa historia había llegado a su fin.

Limpie mis lágrimas y salí a la sala donde estaban todos menos Ruby y Estela, la seriedad en el lugar me hizo sentir incómoda y nerviosa al pensar que ellos sabían lo que había pasado apenas unas horas atrás.

Cuando me vieron solo sonrieron y no dijeron nada mas, Daniela me veía con cara de tristeza pero no habló para nada. el resto de la tarde se pasó entre charlas y películas todos estaban tristes porque en unas horas estaríamos  lejos de nueva cuenta y sabíamos  que pasaría tiempo para volver a vernos de nuevo.

El día de la despedida había llegado, estábamos  a unos minutos de su partida y me sentía triste pero de cierta forma me sentía aliviada porque ya no quería recordar a Estela ni a mi pasado y solo teniéndolos lejos podía regresar a la normalidad, o al menos eso pensaba.

Con lágrimas en los ojos los vi perderse por un pasillo y sin esperar nada mas me di la vuelta y salí de aquel lugar acompañada de Daniela que sostenía mi mano dándome fuerzas como siempre que lo necesitaba.

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Decir que mi vida fue la misma después de que se fueron era mentir porque los extrañaba y mi coraje era demasiado porque antes de que ellos llegaran aquí mi vida estaba en completa calma y ahora era un desastre.

Daniela sabía perfectamente la situación y siempre estuvo conmigo hasta que todo regresó a la normalidad y me enfoqué en terminar mi carrera.

Estaba a nada de graduarme y me sentía conforme con lo que estaba logrando, había sido la mejor de mi clase y todo apuntaba que tenía un buen futuro o al menos eso me decían todos.

En este tiempo solo había visto a Melissa algunas veces en sus viajes y a pesar que había respetado su decisión de solo ser amigas ella seguía gustándome cada vez mas. Nuestra amistad era muy buena a pesar de todo habíamos sabido llevar una buena relación de amigas.

Mi graduación había llegado y me sentía muy feliz, un logro de este tamaño después de lo que había pasado en mi vida era muy importante, ahora entendía que todo el esfuerzo había valido la pena y que ya no sería recordada como delincuente.

–Muchas Felicidades Fabiola!! –Decía Melissa llegando a donde estaba yo con mis compañeros.

–Que sorpresa tan agradable Melissa gracias por venir –Dije dandole un abrazo muy fuerte

–No agradezcas soy tu amiga y tenía que estar aquí contigo y Dany –Dijo viendo a Daniela que venía llegando a mi lado y la saludo con un abrazo.

–Que bueno que estás aquí iremos a festejar vienes con nosotros –Le Preguntó Dany a Melissa.

–Bueno, no creo que sea posible chicas también venía por otra cosa –Dijo viéndome de una manera rara

–Que pasa –Pregunté preocupada

–Quiero que seas mi abogada –Suspiró y agachó la cabeza y luego volvió a mirarme dramáticamente – Quiero que me ayudes con mi divorcio.

Holaaa a todos aqui les dejo algunos capitulos mas y espero que sean de su agrado me gustaria que me dijeran que les parece hasta ahora la historia, saludos!